Cada vez que me acerco a una tormenta. Por Najwan Darwish

Fotografía de Veronique Vercheval

Cada vez que me acerco a una tormenta

Mientras esperas en el final

Le dije
escribe en cualquier lugar y en cualquier momento
mientras alcanzas tus fracasos y mientras ellos creen que triunfas.
Escribe, no ganarás nada salvo tus fracasos.
Escribe, no perderás nada salvo lo que escribes.
Escribe y pierde,
enséñales cómo se pierde.
Enséñales cómo se construyen los monumentos y se derriban,
suspira como la reina en el trono de tus muchos fracasos.

Le dije
ahora estás falta de cualquier esperanza.
Escribe entonces sobre tu falta de cualquier sospecha
o desconfianza, mira a tu alrededor
mientras no distingues entre los jardines y las tumbas eternas.

Caminantes de la Historia
que matan a caminantes.

Le dije
escribe mientras esperas en el final.
Escribe mientras te llevan a tu muerte,
escribe en el umbral de la muerte
mientras miras impasible a la muerte.
Escribe, creyente
la herejía se sobrepone.
Escribe, hereje
la creencia predomina.

A esa habitación

Vuelvo a esa ciudad,
a esa casa
a esa habitación.
Debajo de mí, huesos de muertos
que me conocen y no los conozco,
rodeado de libros y cuadernos de muertos
que conozco y no me conocen.
Esta es una tierra repleta de restos de extraños
que se convirtieron en ciudadanos con la muerte.
Vuelvo
porque el hombre tiene que volver,
porque el muerto tiene que levantarse.

Parte de mi rostro a China

Te arrastra este monstruo de hierro a tu destino
y deja a tus espaldas los árboles.
“Próxima parada: White City”.
A tu lado se sientan dos chinas,
parece que dominan el tiempo como el resto de las mujeres,
se sacan selfies con un portátil,
llevan parte de tu rostro a China.
Es más seguro que no mires a nadie,
mirar fijamente es un crimen aquí.
¿Acaso no basta que este monstruo
de hierro te arrastre a tu destino
y deje los árboles a tus espaldas?

Libros alzados sobre picas

¿Quién son esas naciones aglomeradas?
¿Quién son esos que alzan libros sagrados sobre picas?,
amueblan las épocas con sus comidas, bebidas
y estados de ánimo,
abonan las tierras con sus cuerpos
rendidos a la ley de la naturaleza.
¿Quién es esa que subió al autobús
de las pesadillas hace generaciones
y no llegó todavía a su estación?,
cada vez que uno de sus nietos se duerme
se encuentra sentado a su lado en la pesadilla.
¿Quién son esos kurdos?
¿Quién son esos bereberes?
¿Quién son esos armenios?
Nombres en clave de un cuchillo que no sabemos
quién se degüella con él ahora.
Sacrificio, ¡cuántos nombres tienes!

Naciones aglomeradas,
libros alzados sobre las picas,
mi gente está fuera,
no me atrevo a abrir la puerta.

Un pasado que da vueltas en la lavadora de la cocina

I

Entré en su casa,
su padre desayunaba en la cocina,
su madre supervisaba la reparación de la lavadora.
Preocupación en los utensilios de la cocina.
Pena y dolor en el tarro de manteca
mientras el aceite y las aceitunas advierten la llegada de ataques.
Me dijo: mi padre cree que la ambición de mi madre es ser viuda,
él vivirá por mucho tiempo para cortar el camino a su ambición.
También me dijo: si fuéramos como aquellos indios
que quemaban a la esposa con el cadáver de su marido,
mi padre hubiera muerto hoy antes que mañana.

II

Su padre continúa tomando su desayuno
en una extraña mezcla de alabanzas y quejas.
Su madre sigue supervisando la reparación de la lavadora
con más desesperación y sentido de importancia.
En un momento,
vi a sus hijos
gatear por las habitaciones,
correr hacia el autobús escolar,
lanzar piedras en la Primera Intifada.
Los vi mientras se los tragaban los destinos habituales,
esos que se tragan la infancia feliz y la infeliz también.

Siguen tal cual:
él desayuna en la cocina,
ella supervisa la reparación de la lavadora.

III

Salí de su casa…
Hoy preparo mi desayuno.
Mis hijos
se los lleva el autobús escolar y no los trae de vuelta.

Todo el pasado da vueltas en la lavadora.

[Najwan Darwish es un poeta de Jerusalén, Palestina. Su primer libro de poesía apareció en el año 2000 y desde entonces ha publicado diez obras del género. Es considerado como uno de los poetas contemporáneos más importantes de la lengua árabe. Su obra también ha sido reconocida internacionalmente y traducida a más de veinte idiomas, con notables ediciones en inglés (Nothing More to Lose, 2014), y en español (Nada más que perder, 2016; Durmiendo en Gaza, 2017, y No eres poeta en Granada, 2018). Desde su fundación en 2014, es editor en jefe de la sección cultural del periódico árabe Al Araby Al Jadeed]

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